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Cine

Con E de El escapulario

Por: JULIÁN MITRE

En mi infancia conocí y me enamoré de muchas cintas clásicas de terror gracias a los ciclos de permanencia voluntaria y las trilogías de canal cinco. Sin embargo, fue en el Canal de las Estrellas y Galavisión que vi grandes títulos nacionales, como Hasta el viento tiene miedo, El libro de piedra, Los renglones torcidos de dios, La noche de los mil gatos, Canoa, o la que ocupará el espacio de la columna esta vez: El escapulario.

El escapulario es una cinta en blanco y negro, ambientada en los inicios de la revolución mexicana, filmada en 1968, dirigida por Servando González y con un excelente guion de Jorge Durán Chávez, Rafael García Travesi y Servando González.

La cinta arranca con un hombre que está a punto de ser fusilado por el ejercito, pero en el último momento una orden del mando superior retrasa su muerte. Después, en un cambio de escena, un plano subjetivo, lleva al espectador, durante la noche y por calles solitarias, hasta una iglesia. El sacerdote que ahí se encuentra será guiado a la casa una mujer moribunda.

Mientras el sacerdote intenta darle la extremaunción, la mujer, de nombre María, lo interrumpe pues desea entregarle un escapulario que asegura es milagroso y salva la vida de quien lo posee. Ante la incredulidad del padre, ella le narra cómo el escapulario salvó la vida de dos de sus cuatro hijos, comenzando así una serie de historias cruzadas.

La cinta nos regresa al campo de batalla, con Julián, el hombre que se salvó de ser fusilado y es portador del mencionado escapulario. Nos enteramos que Julián es el hijo mayor de María, un militar que decide desertar y unirse a la rebelión pues está cansado de los abusos a los que el pueblo es sometido. Tras sabotear un tren que transporta armas del Gobierno, Julián es descubierto y apresado. Él acepta su destino, solo pide que el escapulario se le entregue a su madre. Julián, dice María, era un incrédulo y por ello termina perdiendo el colgante. Si bien esta anécdota tiene tintes sobrenaturales y alcanza a mostrar los poderes del escapulario, es la segunda historia la que dota a la cinta de un aire terrorífico.

El escapulario llega a manos de Pedro, hermano de Julián, por medio de un misterioso hombre que desea venderlo para obtener dinero y unirse a los alzados. Más tarde ese hombre termina arrestado y colgado de un árbol junto a otros dos revolucionarios. Veremos también que Pedro está enamorado de una joven hermosa y rica. La chica se encuentra bajo la tutela de su tío, quien además administra todos sus bienes. El hombre temeroso de que Pedro interfiera en sus planes de adueñarse de la fortuna de la joven, le tiende una trampa, falsificando una carta y citándolo con engaños en una hacienda. Por la noche, Pedro se dirige a esta, creyendo que se encontrara con su amada. En el camino se cruza con el árbol donde están colgados los rebeldes, los observa y escucha como uno de ellos le pide que lo baje, dando paso a un tono macabro en el resto de la historia.

Finalmente María convence al sacerdote de los poderes extraordinarios del escapulario y él acepta resguardarlo. El sacerdote se retira y, en un giro de tuerca, todos los acontecimientos se entrecruzan para brindarnos un desenlace escabroso y genial, lleno de elementos que nos pueden recordar a esas leyendas que los abuelos nos contaban

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